Han pasado más de 20 años de aquel fatídico incidente, ocurrido el 8 de diciembre de 1987 en el que murieron un total de 43 personas integradas por los jugadores, cuerpo técnico, barristas, árbitros y tripulantes.
Este equipo, conocido como los “potrillos”, debido a que provenían de divisiones menores y que constituían una nueva esperanza del fútbol peruano, se dirigían a disputar un duelo con un equipo de la selva (Deportivo Pucallpa) por el Campeonato Nacional sin imaginar que al día siguiente ya no regresarían a sus hogares.
El dilema de esta tragedia surge a raíz del descontento de la población de aquel entonces por aceptar una versión oficial que mencionaba la muerte de los “potrillos” por problemas técnicos, sin embargo los ciudadanos argüían que la muerte de estos fue por razones diferentes.
Entonces, nos encontramos en un relato que contiene dos formas de explicar el fallecimiento de estos jugadores del pueblo, la primera mencionada por la Marina de Guerra del Perú, que supuestamente es la versión oficial, y la otra mencionada por los familiares de los fallecidos y la mayoría del pueblo peruano.
En primera instancia contaremos el relato de lo sucedido para después dividirnos en dos versiones:
Nos encontramos en 1987, año del gobierno de nuestro flamante ex presidente Alan García, en una época de crisis social, terrorismo, inestabilidad económica, corrupción,…
Los aliancistas se dirigían pues a enfrentar a Deportivo Pucallpa por el Torneo Nacional, a solo tres fechas de acabar y manteniéndose primeros hasta entonces ya que al terminar el Torneo fue ganado por su clásico rival. Habían disputado el partido con una victoria de un tanto a cero anotado por Carlos Bustamante.
Luego del choque, se dirigieron a su hotel e inmediatamente después se trasladaron al aeropuerto para regresar a Lima, saliendo de Pucallpa a las 6:30 de la tarde y teniendo como último contacto con la torre de control de Lima a las 8:05 de la noche.
Es aquí donde la versión oficial menciona que tras un problema en la cabina de mando, el piloto, que milagrosamente fue el único sobreviviente a esta tragedia, se comunico con la torre de control para mencionar los problemas existentes a lo que contestan ellos que no habría ningún problema, es entonces cuando el avión fue perdiendo altura y al intentar dar la vuelta para regresar al aeropuerto, el ala derecha chocó contra el mar y cayó frente a las orillas de la ciudad de Ventanilla.
Este hecho repercutió mucho en la población de ese entonces debido a que al día siguiente se dirigieron a las orillas del mar a buscar información al respecto de igual manera participaron de dramáticas misas, asistieron a fervorosos partidos de homenaje y despidieron a sus ídolos en dolidos peregrinajes desde los barrios de origen de los jugadores hasta el estadio de Matute, y desde allí, hasta el Cementerio General.
La tragedia fue de tal impacto que el Consejo Municipal de La Victoria declaró el embanderamiento general del distrito y tres días de duelo en honor a los muertos. Además, habían recibido condolencias desde Londres, por el equipo de Manchester United debido a que en algún momento les sucedió lo mismo, de igual manera el Peñarol de Montevideo que salió a jugar la final de la Copa Intercontinental, en Tokio, con crespones negros en señal solidaridad con su contraparte peruana.
Hasta aquí es todo lo sucedido, sin embargo el meollo se circunscribe a la causa del fallecimiento de los aliancistas, los familiares mencionan que el avión de la Marina de Guerra que transportaba sus familiares traía además grandes cantidades de cocaína escondida en una de los compartimiento del avión y que los jugadores se habrían percatado de tal hecho y habían amenazando a los oficiales con denunciarlos públicamente. Es por ello que los militares decidieron ejecutar a los jugadores fusilándolos sin compasión.
Además de este argumento se tienen pruebas por parte de los familiares, uno de ellos menciona: “Yo lo tengo claro: el avión traía droga y los marinos se bajaron el avión. Tengo indicios. La libreta electoral de mi esposo estaba casi intacta, solo con un poco de agua. ¿Tú crees que con el agua salada del mar, esa libreta se va a quedar así? No, con tantos días en el mar, esa libreta tendría que estar destruida. Seguro los marinos le pusieron un poco de agua para pasar desapercibidos. Estoy segura que a los muchachos los secuestraron con la intención de desaparecerlos, y así lo hicieron” otro hecho preocupante fue el calzoncillo de Marcos Calderón, técnico de los “potrillos”, que tenía una mancha de sangre que, según su esposa, estaba ahí desde antes del accidente y que se mantenía así luego de la tragedia, haciendo a uno pensar de que como puede mantenerse dicha mancha si el cuerpo estuvo en el mar durante varios días, y aun lo más preocupante es cuando la Marina de Guerra había prohibido a todo a aquel que se acercara a buscar a alguien.
Tras todo esto cabe pensar que los jugadores de Alianza Lima habían metido los ojos en un lugar que no debieron, y tras hacerlo pagaron con sus vidas; descubrieron la problemática del país y fueron muertos por parte de aquellos que no querían hacer público el secreto en el que se encontraba nuestra querida nación.



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